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CUENCA Y SU SERRANÍA

Aproveché unos días para volver a otro sitio que ya conocía, Cuenca y su serranía, sobre todo por las veces que he ido de pequeño. Fui en compañía de Charo, que además es manchega, y gracias a que tengo allí familia el alojamiento ya estaba solucionado, aunque las opciones en Cuenca ciudad son numerosas y hay desde hostales con precios asequibles a otros sitios de más lujo como el Parador Nacional. En lo referente a la Serranía conquense nosotros hicimos las excursiones volviendo a la capital, pero hay opciones de acampada, campings, casas rurales y algunos hostales u hoteles en alguno de los pueblos que en internet se encuentran fácilmente. Y ya sin más preámbulos os dejo con el relato de unos días por una preciosa ciudad Patrimonio de la Humanidad y unos parajes naturales que bien merecen la pena.

Recorrido por la Serranía de Cuenca

DÍA 1- 26/07/12  DOS HORAS Y MEDIA DE COCHE PARA LLEGAR A CUENCA

Salimos algo tarde de Castellón, por la A-7 primero hasta Valencia, luego A-3 hasta Motilla del Palancar (ya en la provincia conquense) y N-320 hasta Cuenca, en total unos 270 kms. Ya después da saludar y acomodarnos nos quedó tiempo de dar una vuelta por la zona de tapeo de la calle Carretería y calle San Francisco y cenar por allí por 15 € la pareja, concretamente en el “Barrilete”. Tocaba descansar para conocer el casco histórico al día siguiente, que como antes he dicho es Patrimonio de la Humanidad desde 1996. Cuenca apenas cuenta con 55.000 habitantes, por lo que no es muy grande y por muy lejos que se esté del centro, no creo que supere los 20 ó 30 minutos andando.

DÍA 2- 27/07/12 NOS PERDEMOS POR EL PRECIOSO CASCO HISTÓRICO DE CUENCA

Tras levantarnos temprano y desayunar pusimos rumbo al centro, al que llegamos en un cuarto de hora más o menos, aunque ya antes pasamos por varios edificios y sitios de interés como la sede de la Diputación provincial, la plaza de toros, el parque de San Julián o el de Santa Ana,

Casas Colgadas desde el puente San Pablo

y es que los espacios verdes no faltan en una ciudad ya de por sí privilegiada dado su entorno natural y en la que en unos minutos de paseo andando, corriendo o en bici te puedes meter en parajes como la hoz del río Júcar. Se puede decir que el casco antiguo empieza al pasar el otro río, el Huécar, que recorre la ciudad por el otro lado hasta unirse al Júcar. Como no podía ser de otra manera fuimos primero a las Casas Colgadas, construidas en el siglo XV sobre la hoz del río Huécar, disfrutando de las vistas desde el puente de San Pablo, que son las más fotografiadas sin duda.

Convento (Parador) de San Pablo

Al otro lado del puente está el Convento de San Pablo, que es donde está el Parador de Turismo. Accedimos al centro por las casas colgadas (que hoy en día albergan un mesón y el Museo de Arte Abstracto, a 3 € la entrada), y seguimos hasta la Plaza Mayor observando la catedral (empezó a construirse en el S.XII, y la entrada junto con el museo Diocesano cuesta 5 €), y el edificio del Ayuntamiento (junto al cual está la oficina de turismo). Si se sigue hacia arriba por la calle San Pedro de llega al castillo y a un mirador con buenas vistas. Ya de bajada pasamos por la calle Alfonso VII viendo otros edificios como la Torre Mangana o la Iglesia de San Felipe Neri.

Catedral

Fue muy agradable pasear rodeado de tanto edificio histórico, pero ya el estómago iba sonando, así que primero tomamos unas cervezas con su tapita en el parque San Julián y buscamos un sitio para comer por la zona de Carretería, encontrando un mesón de estos que no cabe un adorno más en las paredes, entre cencerros, vasijas, platos o llaves con un menú de 10 € por cabeza. Después de comer y con el calor que hacía decidimos descansar “en casa” para volver ya al atardecer y hacer unas fotos de noche, cosa que se torció al caer una impresionante granizada de estas de verano, así que lo tuvimos que dejar para otro día. Sólo quedaba ya preparar la excursión y la comida para el día siguiente por la Serranía.

Se intuía la que iba a caer

DÍA 3- 28/07/12 RECORDANDO LUGARES DE LA INFANCIA EN UN ENTORNO ÚNICO

Hoy era nuestro primer asalto a la Serranía, por lo que madrugamos un poco, pues teníamos en agenda una ruta de unos 230 kms, que os iré describiendo. Además y pese a que en los pueblos hay sitios para comer, llevábamos nuestras provisiones en una nevera de campo, pues hay bastantes merenderos y así no había prisa por llegar a ningún sitio si el hambre apretaba.

Playa del río Escabas

Merendero del barco

Merendero del barco

El tiempo era muy bueno y fresco con la que había caído el día antes. Nuestra primera parada era Priego, en la zona oeste de la Serranía, a la que llegamos tras salir de Cuenca por la A-40  y coger la N-320  a Chillarón que también indica Serranía de Cuenca, no confundir con la que hay varios kilómetros antes que pone Ciudad Encantada, Serranía y Villalba de la Sierra (Ctra. CM-2105 por la que volveríamos), llegamos hasta Villar de Domingo García donde cogimos la ctra. CM-210 hasta Albalate de las Nogueras, desde allí CM-310 a Villaconejos de Trabaque y ya CM-2108 hasta Priego, siendo en total unos 68 kms por estas carreteras que en general están bien. Hacer constar que todos estos pueblos y algunos más hacia el interior de la Serranía pertenecen a la “Ruta del Mimbre”, por lo que se pueden ver, dependiendo de la época del año, fajos de mimbre amontonados como si fuesen tiendas indias en los márgenes de las carreteras. En Priego dimos un breve paseo por su plaza central y la iglesia, encontrando por ahí en pie alguna escultura que realizó mi abuelo y que ya no recordaba muy bien. De allí continuamos al pueblo vecino de Cañamares, a 7 km por la CM-2023, pasando por el estrecho de Priego, retomamos la CM-210 hasta la cercana salida a Fuertescusa tras pasar el camping, donde hay una zona de baño con una plataforma y escaleras en el río Escabas, con zonas para aparcar, donde paramos a darnos un baño y relajarnos, no sin antes visitar el histórico (para mí, claro) merendero del barco, apenas unos metros más adelante, donde también te puedes bañar y hay barbacoas (prohibido utilizarlas en verano por el riesgo de incendio) y mesas de piedra.

Puertas del Infierno, cerca de Fuertescusa

Después de disfrutar del agua fresquita nos pusimos de nuevo en marcha, regresando hacia Cañamares, para tomar la CM-210 dirección Beteta, pasando por el puerto de Monsaete, el pueblo de Cañizares y el de Puente de Vadillos, para coger el desvío al balneario de las conocidas aguas de Solán de Cabras. El balneario está en un paraje muy bonito, rodeado de bosque, aunque como todos los sitios aquí, y con el río Cuervo pasando por la zona. Entrar es gratuito, pudiendo pasear por sus jardines, coger agua de la fuente, hay cafetería, tiene hotel y todo tipo de tratamientos y masajes ya con sus precios correspondientes. Tras pasear y llenar las botellas de agua comemos entre sus jardines, para regresar por el mismo camino hasta Cañamares (unos 35 kms. ida y vuelta del balneario) y coger dirección Fuertescusa, por una estrecha carretera sin denominación (y si la tiene no la pone), atravesando las “puertas del infierno”, una serie de tres túneles excavados en la roca por la que pasa la carretera, parando para hacer alguna foto.

Río Escabas

La carretera continúa, siempre pegada al río Escabas y en un entorno dominado por pinos, se pasa el pueblo de Fuertescusa y se pasa alguna zona de recreo, como la de la “Fuente del Cayo”, donde paramos para darnos otro chapuzón y echarnos la siesta con el único sonido del agua discurriendo, de los pájaros y de los altos pinos moviéndose suavemente por el ligero viento, sin duda un buen marco. Continuamos hasta coger el desvío hacia Tragacete antes de llegar a Poyatos (donde pudimos ver los tristes efectos de un incendio de hace unos años), por una carretera aún más estrecha, en la que apenas se pueden cruzar dos coches y conviene pitar en las curvas para señalizarse, llegando a un cruce con una escultura de un cubo suspendido por cables (zona de Tejadillos), donde cogemos dirección al nacimiento del río Cuervo y Tragacete, enlazando con la CM-2106 justo antes de llegar al parking del nacimiento (de Cañamares hasta aquí 38 kms.). El nacimiento del río Cuervo apenas está a 500 metros del aparcamiento por una pasarela de madera (es gratuito), aunque no había casi agua esta vez, y no es la imagen que recordaba, así que esperemos mejore en invierno.

Mirador de Uña, con la laguna

Volvimos ya hacia Cuenca por la CM-2106 pasando por Tragacete y Huélamo (donde cambia a la CM-2105), pantano de La Toba y Uña, donde paramos y descubrimos su laguna y mirador, que son especialmente atractivos al atardecer. Todavía tuvimos tiempo de parar en el “Ventano del Diablo”, un mirador dentro de una roca con vistas, como no, impresionantes sobre el Júcar, antes de pasar por Villalba de la Sierra y entrar de nuevo en Cuenca (78  kms desde el nacimiento del Cuervo). Ya cansados llegamos casi a las 22 horas para cenar, asearnos y descansar después de un día muy intenso.

Llegando al Ventano del Diablo

DÍA 4- 29/07/12 DESCUBRIMOS EL ENCANTO DE LA CALIZA CONQUENSE

Dejamos para “hoy” la Ciudad Encantada como plato fuerte, levantándonos con calma, pues la distancia para hoy era mucho menor que el día 3 (unos 135 kms.). Salimos de Cuenca por la CM-2105 hacia Villalba de la Sierra, el Ventano del Diablo y ya la salida a la Ciudad Encantada (32 kms desde Cuenca).

El famoso Tormo alto

Allí hay una explanada para dejar el coche, con un restaurante y un par de puestos, con helados y recuerdos, pagando la entrada de 3 € por persona. La Ciudad Encantada (declarada monumento natural) son rocas calizas que han sufrido la erosión del agua, viento y hielo durante miles de años moldeándose y dando lugar a curiosas formas, que alguien en su día puso nombre, diferenciándose con claridad algunas y teniendo que echar algo de imaginación en otras. El paseo es de una hora aproximadamente siguiendo las flechas blancas en la ida y rojas en la vuelta, por un camino con alguna subida o bajada pero fácil, pasando por formaciones como el famoso tormo alto, los barcos, la foca, la cara del hombre, lucha elefante-cocodrilo o el tobogán. Después de esta visita volvemos casi hasta Villalba, cogiendo el desvío a Portilla y Las Majadas, y en la primera rotonda dirección Las Majadas solamente, recorriendo unos 12 kms. hasta el pueblo por una pintoresca carretera,

formación de “El tobogán”

y dejando a la derecha el desvío a “Los Callejones”, otra formación rocosa de origen similar a la Ciudad Encantada, para la vuelta. Nuestro destino era la reserva cinegética de El Hosquillo, que está a 17 kms. de Las Majadas por otra carretera de donde apenas se cruzan dos coches. Llegamos hasta la puerta de la reserva, que estaba cerrada, donde viven en semilibertad especies de caza mayor y otras en peligro de extinción como el lobo o el oso. Tomamos un camino de 1 km, desde la puerta al mirador de la Torre del reloj, que aunque hay que tener cuidado se puede hacer con un turismo normal (puede haber piedras sueltas), allí nos relajamos con las impresionantes vistas de buena parte de la Serranía, las siluetas de águilas y buitres leonados volando y una tranquilidad especial, pues estábamos solos.

Desde el mirador Torre del Reloj, en El Hosquillo

También comimos de lo que llevábamos, regresando después por el mismo camino hasta Las Majadas, de haber seguido en la otra dirección se llega al cruce del cubo suspendido para ir al río Cuervo, Tragacete y Poyatos.

carretera El Hosquillo – Las Majadas

Desde Las Majadas hay 2,5 kms. hasta la formación de Los Callejones, donde hay zona para aparcar y es gratuito, el circuito entero dura 1 h 30`, pero nosotros hicimos una parte tardando unos 40 minutos. Realmente las formaciones son parecidas a la Ciudad Encantada en algunas partes. Tras esta visita emprendimos camino de regreso por las mismas carreteras, entrando en Cuenca por la hoz del Júcar (tomando el desvío a Valdecabras, antes de llegar a la A-40 y luego dirección Cuenca)

callejones de Las Majadas

y dando una vuelta por el Paseo del Júcar para ver el casco antiguo, luego a casa a asearnos y cenar y vuelta al Convento de San Pablo para hacer unas fotos de las Casas colgadas y el puente de San Pablo iluminados, y que no salieron nada mal. Ya al día siguiente muy temprano regresamos a Castellón por el mismo camino de la ida, con la sensación de haber disfrutado estos días y recomendando este destino sin dudar.

Casco antiguo desde el Paseo del Júcar

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