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MOSCÚ

PORTADA MOSCU

La idea de visitar Moscú surgió al encontrar una oferta de la aerolínea rusa Aeroflot a Bangkok (Tailandia), desde donde nos desplazaríamos a nuestro destino final, la auténtica Myanmar de la que encontraréis el correspondiente enlace al final de la página. Así pues sería un breve paso de escala que alargamos al máximo (en total casi 16 horas en la capital rusa), en las que tanto yo como mi hermano Josué (con quien iba en este viaje) nos podríamos hacer una imagen de lo que Moscú representa.

Situación del aeropuerto y el centro (se puede agrandar)

Situación del aeropuerto y el centro (se puede agrandar) formato de d-maps

A la hora de planificar esta visita nos topamos con dos grandes problemas, el primero que al ser todavía febrero estábamos en pleno invierno cuando en Myanmar soportaríamos unos 35º C de media, decidiendo conseguir dos abrigos de segunda mano que abandonaríamos allí (por no llevar equipaje de más), mi hermano se encargó de conseguirlos. El segundo fue que hace falta visado y no es barato precisamente, pero una vez puestos al lío dimos luz verde, tramitándolos a través de la web centraldevisadosrusos.com (validada por la embajada) pagando 58 € cada uno por un visado de doble entrada (cuesta lo mismo que el de entrada simple, al final no hizo falta utilizarlo a la vuelta) más 34 € en concepto de mensajería ida y vuelta (es opcional, se puede tramitar directamente en las oficinas de Madrid o Barcelona), teniendo en cuenta que en este precio entran todos los visados, es decir tanto para una como para dos personas se seguirá pagando lo mismo. En el caso de que no salgáis del aeropuerto en Moscú no es necesario el visado, he de comentar que piden bastantes cosas (billetes de avión, seguro de viaje…) por lo que hay que estar muy atento a la documentación solicitada para no tener problemas (nosotros mismos tuvimos algunos y el asunto se demoró más de lo previsto), en definitiva la burocracia rusa no lo hace fácil que digamos.

Algunos Rublos rusos

Algunos Rublos rusos

El mencionado billete de Aeroflot desde Madrid a Bangkok con la escala en Moscú e ida y vuelta costó 479,30 €, como veis un precio fantástico, así mismo nos hicimos con un seguro de viaje que nos cubría los 18 días que estuvimos fuera entre Rusia, Tailandia y Myanmar por 51 € cada uno en la compañía AXA. Recordar que la moneda rusa es el Rublo (RUB) que en febrero del 2015 estaba a 1 €=70,27 RUB (xe.com), aplicando ese mismo cambio a este relato pues no ha variado apenas, en cualquier caso yo cambié previamente los rublos que pensaba utilizar en un día en una casa de cambio de Valencia llamada quickgold.es a 1 €=64,59 RUB que fue el mejor que encontré tras una larga búsqueda (en el aeropuerto era peor). Sin más preámbulo os doy paso a la narración de cómo aprovechar un día en esta gran ciudad de más de 12 millones de habitantes por si os encontráis en un caso similar.

DÍA 1- 16 HORAS DE ESCALA EN MOSCÚ

Salimos de Madrid-Barajas hacia las 12 de la noche volando durante algo más de 6 horas de reloj hasta el aeropuerto moscovita de Sheremetyevo situado a unos 35 kms del centro (hacer constar que hay varios aeropuertos), por lo que nos tocó dormir en el avión en una aerolínea que nos sorprendió gratamente, fue mejor de lo esperado y el vuelo a Bangkok (más largo) lo corroboró.

Una vez allí pasamos el control de pasaportes sin problema al llevar ya nuestro visado y fuimos directos al “aerotrain”, que como ya nos habíamos informado era la mejor manera de ir al centro desde este aeropuerto, el billete ida y vuelta nos costó 900 RUB=12,79 € por cabeza (un trayecto eran 450 RUB=6,40 €).

Estación de Belorusskaya

Estación de Belorusskaya

El recorrido de este tren hasta la estación de Belorusskaya duró unos 40 minutos y desde allí se puede enlazar con el metro. Nuestra primera impresión de Rusia no pudo ser más desesperanzadora, el día estaba completamente nublado y gris, atravesamos barrios enteros de bloques de pisos iguales siguiendo con el patrón comunista, las carreteras con la nieve fundida y todos los coches sucios y llenos de barro y qué decir de las caras de la gente en el tren a primera hora de la mañana…pero es que el ambiente no invitaba a otra cosa (por suerte durante el día esa percepción cambió y vimos que los rusos eran más simpáticos de lo que a priori parecían).

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Tardamos un poco en situarnos pero entre los pocos que sabían algo de inglés y que los carteles (no muy abundantes) si que vienen en inglés además de ruso nos encontramos, cogiendo la línea 2 hasta Teatralnaya a la que había sólo 3 paradas (el billete, que es una tarjeta, costó 50 RUB=0,71 € por barba), aprovecho para dejar aquí el enlace con el mapa del transporte público. La red de metro de la ciudad es una de las más grandes del mundo y una atracción en sí, como pudimos comprobar en la estación de destino, cuyo hall principal (sin tener en cuenta los trenes) podría pasar por sala de exposiciones de cualquier museo.

Vista panorámica del río y el Kremlin

Vista panorámica del río y el Kremlin

Como es lógico teniendo 16 horas nos limitamos a visitar el centro de la ciudad, y la estación de Teatralnaya es la más próxima a la plaza Roja saliendo al exterior justo a la altura del teatro Bolshoi y accediendo a la mencionada plaza por el arco que hay junto al precioso edificio del Museo Estatal de Historia. La plaza Roja es el icono de la ciudad en su conjunto y un primer vistazo ya impresiona, el Kremlin y el mausoleo de Lenin quedaban a nuestra derecha y la basílica ortodoxa de San Basilio, que parece salida de un cuento, al fondo.

Interior de una galería comercial

Interior de una galería comercial

A esas alturas comprobamos la suerte que tuvimos con el tiempo, ya que la temperatura apenas era de algún grado bajo cero aunque había que andar con mucha precaución debido al hielo. Era temprano aún y no había mucha gente por la calle, fuimos rodeando las murallas y torres del Kremlin, que alberga en su interior varios palacios y catedrales que se pueden visitar (por desgracia ni nos lo planteamos por el poco tiempo del que disponíamos), limitándonos a pasear contemplando la tumba al soldado desconocido y junto al río Moscova hasta regresar al punto de partida, la catedral de San Basilio. Dado que ya habían abierto (lo hace a las 11) decidimos visitarla pagando 350 RUB=3,97 € cada uno, disfrutando de la decoración y rincones de este templo cristiano-ortodoxo del siglo XVI, si bien y en mi opinión su aspecto exterior con sus vistosos bulbos de diferentes colores es mucho más llamativo.

Posando con nuestros abrigos

Posando con nuestros abrigos

Íbamos teniendo hambre y tras una breve búsqueda dimos con el restaurante armenio “Noyan Tun” dentro del centro comercial Nikol`skaya Plaza en la calle del mismo nombre, allí pedimos humus, puré y pollo al estilo armenio por 930 RUB=13,21 € para los dos, todo buenísimo la verdad. Descansamos un poco y curioseamos por las tiendas de recuerdos del centro antes de ir, pegados al río, hasta la catedral ortodoxa de Cristo Salvador, que tuvo que ser reconstruida a finales del siglo pasado de su destrucción durante la era comunista. El edifico es espectacular por fuera con sus cúpulas doradas y 105 metros de altura…y por dentro, la entrada es gratuita y todo está impecable, lo mejor es sentarse en cualquiera de sus rincones a no perder detalle de nada.

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Desde allí cruzamos al otro lado del río acercándonos al monumento a Pedro I El Grande, una enorme estatua convenientemente situada y que es visible desde todos los puentes de la zona, regresando después de nuevo a la Plaza Roja.

Catedral de San Basilio por la tarde

Catedral de San Basilio por la tarde

La animación y el ambiente eran mucho mejores que a primera hora de la mañana, con puestos y más gente, aprovechamos para merendar por la zona y emprendimos el camino de vuelta en metro primero (las 3 paradas desde Teatralnaya a Belorusskaya) y tren al aeropuerto en segundo lugar, donde nos deshicimos de nuestros abrigos usados que tan buen servicio nos habían prestado con la esperanza de que siguieran siendo útiles para alguien. El vuelo a Bangkok salía a las 21:45 y llegamos con tiempo de sobra y preparados para pasar otra noche “en el aire”, por lo pronto el viaje comenzó muy bien con esta breve pero intensa visita a los principales puntos de interés de una de las ciudades más emblemáticas, tocaba ya pensar en Myanmar, a la que llegaríamos tras otro día de escala en Bangkok (Tailandia) que empleamos para reponernos, pero eso ya es otra historia que os invito a conocer en el siguiente enlace, en cualquier caso ¡muchas gracias por leerme!.

  • IR A MYANMAR >>   -PRÓXIMAMENTE-
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