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GRE-4, NAXOS

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DÍA 9- A POR OTRA ISLA: NAXOS Y SU CAPITAL, HORA

Naxos es la isla de mayor tamaño de las Cícladas si bien su población es igual que la de Paros (unos 12.000 habitantes), contando con los 1.000 metros de altura del monte Zeus como pico más elevado. Como fuimos cambiando de planes durante el viaje al final pasaríamos 3 noches en la isla y cada una en un alojamiento diferente, un poco rollo para nosotros, pero como no hay mal que por bien no venga más información tendréis sobre hoteles y sitios para hospedarse ;), ¡es lo que tiene la temporada alta!.

Entrando en Hora (Naxos)

Entrando en Hora (Naxos)

Como comentaba se tarda una hora en llegar de Paros a Naxos, sin que apenas de tiempo ni de tomarse nada en el cómodo ferry (compañía Blue Star) sobre todo si se va pendiente de las vistas. En Hora (Naxos), la capital, atracamos en la terminal de ferries (bien situada) y hubo que andar unos 15-20 minutos hasta dar con el Lefkes Studios (C/Galanadou, al sur del centro hacia la playa de Agios Giorgios), nuestro primer alojamiento, donde pagamos 60 € la noche por una habitación doble perfectamente decorada en blanco y azul, con wifi, TV, a/a, baño propio con toallas, cocina básica e incluso un pequeño balcón, muy agradable el sitio y la propietaria que nos informó al detalle de todo lo necesario.

Balcón en Lefkes Estudios

Balcón en Lefkes Estudios

Dimos una vuelta por los alrededores llegando hasta el paseo marítimo (Protopapadaki) donde compramos los billetes para el ferry a Santorini por 21 € cada uno (una vez más con Blue Star), comimos algo rápido en una hamburguesería y localizamos un local de alquiler de motos en la C/Agiou Arseniou, muy cerca del alojamiento, que nos convenció, me refiero al Mike`s Bikes & Cars que nos dejaba una moto de 80 cm³ a 20 € el día (queríamos dos) con seguro básico, quedando en formalizar el contrato a la noche. Con la tranquilidad de tener los próximos pasos cubiertos descansamos un poco y dejamos la tarde para la visita a la ciudad, descubriendo otra encantadora población volcada al mar, con estrechas callejuelas que desembocan en el paseo marítimo y donde una vez más predominan los colores azul y blanco, aunque con monumentos que le otorgan una identidad propia, como es el caso de los barrios de Kastro y Bourgos, coronado el primero (al ir las callejuelas hacia arriba) con la Catedral católica, quedando parte de las murallas que lo rodeaban en pie con especial mención a la torre de la puerta noroeste que alberga un curioso museo veneciano.

Barrio de Kastro

Barrio de Kastro

Pero sin ninguna duda lo más característico es el Templo de Apolo, ubicado de forma inmejorable sobre un saliente al norte del centro que permite enmarcar una de esas puestas de sol que no se olvidan y donde la gente busca el ángulo necesario para que el astro rey quede dentro del arco del templo que se mantiene en pie. Como es lógico siendo agosto no estábamos solos, pero para nada fue agobiante, encontrando sitio de sobra para sentarnos tranquilamente a disfrutar de la panorámica y, por qué no decirlo, de la misma gente y el ambiente. También desde este punto se puede observar una visión general del pueblo que bien merece la pena. Cayendo la noche avanzamos por el paseo entrando en las sinuosas callejuelas llenas de tiendas y puestos, preguntando por esto y por lo otro y curioseando por los escaparates, llegando al local de alquiler de motos y enseñando mi carnet de conducir (el español es válido) para firmar el contrato (40 € por dos días), la verdad es que fueron muy simpáticos y hasta nos dieron cascos nuevos, lo único es que a “toro pasado” los 80 cm³ resultaron muy justitos para las cuestas del interior de la isla, por lo que si se pretende ir a esa zona habría que plantearse, en mi opinión, alguna moto más potente.

Sólo nos faltaba ya para completar la jornada cenar, encontrando en el restaurante “Gyro” de la plaza Evripeou unos pequeños souvlakis con salsa tzatziki, ensalada y queso feta al grill, todo excelente pagando 20 € los dos, regresando tras ello al estudio a descansar pero motorizados y listos para las excursiones de los días venideros.

Callejuela en el mercado viejo

Callejuela en el mercado viejo

DÍA 10- RECORRIENDO LAS PLAYAS EN MOTO

Salimos relativamente temprano de la ciudad hacia las playas del sur, empezando por la bulliciosa y cercana Agios Giorgios y siguiendo la costa hasta Agios Prokopis y Agios Anna, echando un vistazo a todas ellas pero sin quedarnos.

Zona de Orkos

Zona de Orkos

De allí continuamos bajando hasta la zona de Plaka y tomamos el camino de tierra a Mikri Vigla, pasando pequeñas calas sucesivas de arena gruesa en la zona conocida como Orkos y eligiendo la que más nos convino, esta es una zona muy tranquila y las aguas están limpias y transparentes como en todas las islas, la pena es que se nubló bastante pero no fue impedimento para que nos diéramos un buen baño y bucear hasta hartarnos. Hasta aquí recorrimos unos 11 kms, volviendo por Agios Arsenios y parando en el Templo de Dionisio (gratis), del que poco queda ya aparte de los cimientos y alguna columna y que se visita rápido.

Templo de Dionisio

Templo de Dionisio

Regresamos a Hora (también aparece como Chora) aprovechando para hacer el cambio de alojamiento con la moto, pues dejamos el equipaje en el Lefkes Estudios y ahora nos tocaba el Hotel Spiros, que estaba un par de calles más para abajo (C/Glinadou), nos costó 72 € la doble (normalmente cuesta más pero por aquello de la última hora nos salió muy bien), la habitación estaba impecable con baño bien equipado, TV, a/a, wifi, cocina con nevera y balcón hacia la piscina del hotel (dio tiempo a un baño rápido). Con todo llegó la hora de comer y dimos con un buen sitio, el restaurante “To Elliniko”, junto a la comisaría de policía (C/Paparrigopoulou), con buena comida típica griega como la mousaka (18 € los dos, acompañada de cerveza local).

Bahía de Hilia Vrisi

Bahía de Hilia Vrisi

Tocaba a continuación seguir nuestra particular ruta de las playas hacia el norte de Hora, por la carretera de Apollonas, mucho más serpenteante que la de la mañana y con alguna que otra cuesta que nos hacia ver lo floja que era la moto, intuyendo que el montañoso interior de la isla no le favorecería, como bien pudimos comprobar al día siguiente. Cruzamos el pueblo de Eggares (pararíamos a la vuelta) y llegamos hasta la bahía de Hilia Vrisi, con una recogida cala de canto rodado y fondo rocoso, tranquila y perfecta para bucear.

Panorámica general

Panorámica general

Pese a que seguía nublado disfrutamos del mar y de la cala, deshaciendo el camino de ida sin prisa ninguna y parando varias veces, tanto por las vistas de la ruta como por las iglesias que pasamos, como la de Faneromenis o la de Eggares, donde en ese momento se celebraba un servicio.

Iglesia de Eggares

Iglesia de Eggares

El "Patatas"

El “Patatas”

Recorrimos unos 38 kms en nuestra incursión por el norte, por lo que si sumamos otros 22 kms del sur dan un total de 60 kms la excursión completa, gastando menos de 10 € de gasolina, para que os hagáis una idea ;). De vuelta en el hotel nos aseamos y salimos a andar por el paseo y callejuelas del mercado viejo, cumpliendo Miriam un sueño cuando encontró el “Patatas” en la plaza Pigadakia, un local donde sólo sirven patatas en todas las modalidades y cerveza 😛 (bueno también otras bebidas), allí nos apañamos por 10 € los dos, acompañando el plato con tzatziki.

DÍA 11- EXCURSIÓN POR EL INTERIOR DE NAXOS

Una vez más nos permitieron dejar el equipaje en recepción con la idea de hacer el nuevo cambio de alojamiento al volver de la excursión, saliendo sin demora con rumbo al pueblo de Galanado primero, Kato Sagri después y Ano Sagri por último, que es el más cercano a la que iba a ser nuestra primera parada, las ruinas del Templo de Deméter.

Templo de Deméter

Templo de Deméter

Con los mapas que conseguimos en los hoteles y el que nos dieron en Mike`s Bikes orientarse no fue difícil, pues teníamos el plano de la ciudad y el mapa con las diferentes carreteras y pueblos de la isla. Hasta el templo hay unos 15 kms y ya en Galanado empezamos a subir cuestas donde la moto se resentía, si bien al menos las vistas a Hora son buenas. En cuanto al templo el acceso es gratuito y está parcialmente reconstruido, con carteles que explican su interesante historia en griego e inglés, además fue todo un acierto acudir a primera hora de la mañana dado que la sombra no abunda en el lugar.

Castillo de Bazeos

Castillo de Bazeos

Continuamos la ruta por la carretera a Halki parando a ver sólo por fuera (entrada 4 €) el castillo de Bazeos del siglo XVII y que actualmente se usa como teatro, siguiendo hasta el desvío al pueblecito de Damalas, un remoto lugar con estrechas calles que cuenta como atractivos principales con la cerámica y un singular molino que muestra el proceso de fabricación artesanal del aceite (y gratis 🙂 ). De allí regresamos a la carretera principal y llegamos a la villa más importante de la zona, situada ya en pleno centro de la isla, Halki (o Chalki). Hasta aquí sumaríamos otros 10 kms desde el templo, aparcando en la zona norte junto al cruce de las carreteras que van al sureste (Filoti y Apeiranthos) y al norte (Moni).

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Halki resultó ser un animado y encantador pueblo cargado de historia y que no olvidaríamos así como así, primero por la preciosa iglesia bizantina de San Giorgios Diasorites (del siglo XI), que conserva en su interior magníficas pinturas y frescos y que sólo abre de 11:00 a 13:30 horas (gratis aunque se recomienda donativo), por lo que sin saberlo fuimos afortunados, para llegar a ella hay que andar un poco y salir del pueblo siguiendo las indicaciones.

Imagen de Filoti

Imagen de Filoti

El otro foco fundamental en esta visita está en la plaza mayor, donde se reúnen una galería de arte, la destilería Vallindras que produce de forma artesanal el Kitron, un licor con siglos de antigüedad que se puede degustar allí mismo (además lo compramos) y justo al lado la cafetería “Glikia Zoi”, en la que pedimos unas empanadas y un esponjoso pastel de naranja como nunca habíamos probado 😛 (todo 12,30 €). Decidimos tomar a continuación el desvío a Filoti (apenas a 3 kms), el siguiente pueblo situado ya en la falda del monte Zeus, encontrando su iglesia engalanada con banderas, las calles con flores y gente amable.

Vistas desde el mirador "Rotonda" tras la tormenta

Vistas desde el mirador “Rotonda” tras la tormenta

A partir de allí las curvas se convirtieron en una constante, haciendo el camino entretenido y poniendo la moto al límite de su capacidad (aunque lo resolvió favorablemente), dejando a nuestra derecha el imponente monte Zeus, al que se puede llegar andando así como a la cueva del mismo nombre (lo dejamos por falta de tiempo), viéndonos obligados a parar en un restaurante-mirador llamado “Rotonda” a mitad de camino a Apeiranthos tanto por el brutal chaparrón que cayó durante media hora como por las espléndidas vistas del interior montañoso de Naxos que ofrecía el emplazamiento.

Verbena en Apeiranthos

Verbena en Apeiranthos

Ya en Apeiranthos (8 kms desde Filoti) aparcamos y nos dejamos llevar por el ambiente festivo que encontramos, con verbena popular y bailes junto a la iglesia principal, incluso de haber llegado antes hubiéramos comido por la cara :D, en definitiva una buena oportunidad de relacionarse con los lugareños de este pueblo, que al ser muchos de ellos descendientes de emigrantes cretenses, se veía diferente a los anteriores.

En Apeiranthos

Tomando un respiro (Apeiranthos)

Éste sería el punto más alejado de nuestra excursión, emprendiendo el camino de vuelta hasta Halki (parando en miradores que a la ida dejamos pasar) y cambiando allí de ruta por la carretera que va a Moni para seguir buscando puntos de interés como la Iglesia Panagia Drosiani, situada 2,5 kms al norte de Halki y todavía más antigua que la anterior (con frescos del siglo VII), además y para suerte nuestra la encontramos abierta (por la tarde), pudiendo visitarla y contemplarla detenidamente (al igual que la anterior gratis con donativo recomendado). Continuando después por los pueblos de Moni y Kinidaros, entre más curvas, montañas e impresionantes canteras de mármol, arribamos a Flerio (12 kms desde la iglesia), lugar famoso por los kouros y las antiguas zonas de explotación de mármol de la Grecia clásica.

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Son dos las estatuas de jóvenes varones o Kouros (de unos 5 metros cada una) que quedaron aquí abandonados por su más que probable rotura durante el transporte, siendo necesario andar un poco para localizarlos, lo que no supuso ningún problema ya que la tarde quedó soleada de nuevo (tras la tormenta) y muy agradable.

Segundo kouro de Flerio

Segundo kouro de Flerio

Durante el paseo también pudimos apreciar las mencionadas canteras del valioso mármol usadas por los griegos de la antigüedad. De regreso a la capital de la isla, cerca de Kourounochori , nos topamos con los restos de lo que fue una red de tuberías de agua del siglo VI a.C., quedando totalmente impresionados por el avance que supone teniendo en cuenta su época. Una vez en Hora (11 kms desde Flerio) llegamos justo a tiempo para relajarnos con otra preciosa puesta de sol en el Templo de Apolo, un broche espectacular para una excursión memorable. Comentar también para quien no se anime a alquilar un vehículo que hay autobuses turísticos que organizan viajes al interior de la isla a 30 € por persona de media, por lo que pudimos ver. Devolvimos la moto y nos instalamos en el Hotel Argos (C/Kinidaros, muy cerca del anterior), un sitio bastante bueno también con baño completo, TV, a/a, pequeña cocina y nevera, wifi y piscina, todo ello sin llegar a la categoría del Spiros pero a un precio menor, 58,50 € la noche.

Puesta de sol en Hora (Naxos)

Puesta de sol en Hora (Naxos)

Con la buena sensación que nos dejó nuestro recorrido por el interior de Naxos (la suma total fue de 72 kms) salimos a pasear y cenar algo sencillo para despedirnos de una isla que nos sorprendió para bien, resultando mucho más interesante de lo que a priori pensábamos.

DÍA 12- RUMBO A LA ÚLTIMA ISLA DEL VIAJE: SANTORINI

Relax en el Hotel Argos

Relax en el Hotel Argos

Dedicamos la mañana a descansar junto a la piscina del hotel, sin prisa ninguna y dándonos algún que otro baño, marchando poco a poco a la terminal de ferries para embarcar en el “Blue Star Delos” (compañía Blue Star, 21 € cada uno), otro barco gemelo de los que ya habíamos podido conocer en otras islas, navegando plácidamente durante 2 horas por el Egeo dejando la isla de Ios por el costado de estribor…

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