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ATENAS Y LAS ISLAS CÍCLADAS

Portada GRE

Pocos destinos se pueden encontrar tan atractivos como Grecia, la cuna de la civilización occidental donde la historia -¡y qué historia!- se mezcla a la perfección con playas de aguas transparentes repartidas por sus miles de islas de la misma manera que el queso feta, el tomate y las aceitunas encajan de forma natural en la típica y saludable ensalada griega, como podéis ver os acabo de resumir de un plumazo los tres grandes puntos que nos llevaron a Miriam y a mi allí y que sin duda nos conquistaron 😉 ;).

¡Puede agrandarse!

¡Puede agrandarse!

Dado que los días disponibles eran 15 hubo que elegir bien el trayecto, volando a la capital griega (donde pasamos 2 días) y desde allí navegando en ferry de isla en isla, visitando tras varios cambios de planes Mikonos (incluyendo la próxima Delos), Paros con su enfrentada y pequeña Antiparos, Naxos y la que se suele llevar la fama, Santorini. Repasando los habituales aspectos prácticos fue un viaje abierto en el que íbamos reservando los alojamientos un par de días antes como mucho, con la ventaja de poder amoldarlo según las necesidades y gustos y el inconveniente de que al ser temporada alta, si bien siempre encontramos algo, en alguna isla tuvimos dificultades e incluso hubo que cambiar de uno a otro, así que cada uno sopese las opciones y elija la que más le convenga. La web que usamos normalmente fue booking.com y los iré comentando a medida que se vayan presentando.

Azul y blanco típico en Hora (Naxos)

Azul y blanco típico en Hora (Naxos)

El transporte fue más sencillo y con la frecuencia de ferries veraniega no tuvimos problemas, adquiriendo los billetes en las propias taquillas de las compañías o agencias de cada isla con prácticamente los mismos precios, es de destacar el buscador openseas.gr para conocer los horarios disponibles y las dos compañías principales que operan por las islas cícladas, Bluestar y Hellenic Seaways. Hay que sumar alquileres de motos (ideales para muchas de las islas) e incluso un coche en Santorini de los que daré más detalles en los capítulos correspondientes. Respecto al tiempo es muy caluroso en los meses de verano por lo que en las horas centrales del día es conveniente tomarlo con calma o como decidimos con buen juicio en cuanto cuadraba la ocasión, aprovechar para visitar algún museo o buscar una buena playa bien protegidos del sol. La comida merece capítulo aparte y la palabra que mejor la define es “fantástica”, sinceramente nos encantó, con muchos de los platos -ya conocidos internacionalmente- como la mousaka o el souvlaki, ¡y que decir de los dulces como los loukoumades!, en fin que os iré dando ideas al ir recordando, pero es para disfrutarlo. Para finalizar con la batería de datos prácticos hago constar que Grecia, pese a la grave crisis económica, sigue perteneciendo a la Unión Europea y a la zona Euro, por lo que el tema monetario es sencillo al igual que los requisitos de entrada (el DNI para españoles) y la asistencia sanitaria (la Tarjeta Sanitaria Europea es válida y recomendable), dejando como de costumbre el enlace de las recomendaciones de viaje del Ministerio de Exteriores.

Playa de Kamari (Santorini)

Playa de Kamari (Santorini)

El único problema con el que nos topamos, debido a la citada crisis, fue el del famoso “corralito” que hizo que en no pocas ocasiones nos pidieran insistentemente pagar en metálico, por lo demás los griegos fueron muy amables y serviciales con nosotros y no podemos tener queja ninguna de ellos, además el inglés (básico al menos) está ampliamente extendido y nos resultó cómodo entendernos, hecho que no impidió que aprendiéramos algo de griego para saludar y agradecer. Comentar también que el vuelo ida y vuelta de Barcelona a Atenas nos costó 260 € a cada uno en la aerolínea Vueling, a lo que hay que añadir 40 € por facturar una maleta (adivinad de quien 😀 😀 ) y que de Santorini a Atenas regresamos igualmente en avión para ganar tiempo, en este caso con Ryanair (37,28 € cada uno más 28 por la maleta). Dicho todo esto os propongo recorrer y aprender un poco de la Grecia clásica a través de sus impresionantes vestigios y ruinas, darnos algún que otro refrescante chapuzón en las aguas más limpias que seáis capaces de imaginar, disfrutar tanto de los preciosos paisajes costeros como de los encantadores pueblos del interior de las islas y por supuesto comer mucho y bien -menos mal que en estos viajes uno siempre está activo y lo quema casi todo-, así que…¿empezamos? 🙂 🙂 :).

 

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