Inicio

VN-6, BAHÍA DE HALONG

DÍA 16 (49)- 18/05/13 DESCUBRIMOS LA PRECIOSA BAHÍA DE HALONG

Nos despedimos de nuestro alojamiento y fuimos a la oficina de la agencia (en la calle paralela al hotel) donde amablemente nos permitieron dejar en una habitación el equipaje llevando sólo uno de los macutos para la excursión de 3 días y 2 noches, saliendo en un minibus a las 8 y cuarto de la mañana (como ya mencioné en el capítulo anterior lo gestionamos en la agencia Sinh Café Travel de la calle Dinh Liet, nº 4-C de Hanói pagando cada uno 125 $=92,50 €).

Camarote del barco

Camarote del barco “Imperial Cruise”

Tardamos unas tres horas en llegar a la población de Halong Bay (hay unos 150 kms desde Hanói) con una parada entre medias y con una conducción decente en general (afortunadamente), esperando un buen rato en la terminal (hasta arriba de gente) hasta que nuestro guía, llamado Peter, nos organizó formando un grupo internacional con mayoría inglesa, algún francés, una pareja rusa, un suizo y nosotros. Finalmente fuimos embarcando con un barco auxiliar al “Imperial Cruise”, en el que pasaríamos todo el día y la primera noche del tour, ya con un aspecto muy bueno desde fuera que enseguida mejoró según íbamos visitando el salón-comedor, baños y nuestras habitaciones, realmente tengo que decir que estaba todo impecable, muy limpio, con aire acondicionado y ventiladores en las habitaciones y hasta wifi, igualmente durante el trayecto a bordo vimos algún barco que parecía demasiado viejo y otros de más lujo, sin duda es importante acertar con esta elección de la que puede depender el éxito de la excursión. Hacer constar que es posible hacer recorridos de un día, dos días y una noche o de tres días y dos noches, recomendando este último si se dispone de tiempo suficiente ya que el lugar lo merece.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La bahía al completo fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1994 y está formada por cientos y cientos de islas e islotes de origen kárstico que surgen del mar creando un paisaje de ensueño, también fue declarada una de las 7 maravillas naturales del mundo y en cuanto zarpamos y navegamos un rato pude empezar a hacerme una idea de lo que nos esperaba, encima el día era soleado y caluroso y el mar, gracias al resguardo de tantas islas, estaba muy bien.

Vista panorámica

Vista panorámica

Comimos a bordo antes de entrar de lleno en la bahía y sólo puedo decir que la comida estaba muy buena, añadiendo más puntos positivos al paquete contratado, toda la comida estaba incluida pero no las bebidas, siendo precios de referencia la botella de agua a 20.000 VND=0,68 € y la cerveza a 40.000 VND=1,37 €. A partir de este momento tocaba tener las cámaras a mano para ir tomando fotos pero sobre todo abrir bien los ojos para no perderse nada, el paisaje es espectacular y siempre los primeros momentos son los más impresionantes, hasta que llegamos a la primera visita del día, la cueva de Hang Sung Sot, a la que bajamos acompañados de nuestro guía Peter (se le entendía bastante bien en inglés) visitando el lugar, observando su famosa roca en forma de pene y disfrutando de más vistas generales de esa zona de la bahía desde un mirador junto a algún mono que andaba por ahí.

Desde el mirador de la cueva

Después fuimos a un pequeño grupo de casas flotantes, muy típicas en el país, desde donde subidos a unos kayaks nos dieron tiempo para ir a nuestro aire y navegar por los alrededores (incluido en el precio del paquete), aprovechando el momento y disfrutando de la bahía desde la pequeña embarcación. A continuación regresamos al “Imperial Cruise”, navegamos un poco y fondeamos en el lugar en el que pasaríamos la noche, muy próximo y rodeado de los típicos islotes de la zona, bañándonos y tirándonos al agua desde el barco con cuidado de no tocar alguna medusa que vimos, hasta que nos fuimos a duchar y asearnos para cenar.

Nuestro barco, el

Nuestro barco, el “Imperial Cruise”

Una vez más la comida fue excelente, nos sentamos junto a la pareja francesa y el suizo, llamado Marcial, con los que fuimos haciendo confianza mientras intentábamos llevar la conversación en inglés lo mejor posible, para continuar con la charla después de la cena, animada con música y con la opción de pescar calamares con poteras desde la embarcación para la comida del día siguiente, según Peter, pero la idea no cuajó y los pocos que se atrevieron no fueron capaces de pescar nada. Nos fuimos a descansar más tarde que la pareja francesa pero antes que Marcial que seguiría en la fiesta, pero así nos recuperaríamos bien para seguir a tope los días sucesivos. Sin duda disfrutamos de una gran jornada y nos fuimos a la cama siendo conscientes de la inmejorable oportunidad que supone poder visitar un sitio como este y con buen tiempo.

DÍA 17 (50)- 19/05/13 MONKEY ISLAND Y NOCHE EN LOS BUNGALOWS DE NAM CAT

Amanecemos a bordo y desayunamos muy bien, subiendo a la cubierta superior (donde había hamacas para ir tomando el sol) a disfrutar de las vistas mientras navegábamos hasta llegar a una granja de perlas donde desembarcamos, pudiendo ver el proceso para obtenerlas, lo cual está bastante bien y es interesante aunque el fin último es que compres algo relacionado con el asunto, claro.

Trabajando en la granja de perlas

Trabajando en la granja de perlas

Nosotros sólo curioseamos en la tienda, regresando a bordo después y recogiendo todo pues nos pasaron a un barco más pequeño (hicimos el check-out pagando las bebidas consumidas) para las visitas a Monkey Island y el traslado a los bungalows, también hubo gente, como los franceses, que se quedaron en el “Imperial Cruise” ya que habían contratado la excursión de dos días. El barco más pequeño tenía una buena cubierta exterior para ir disfrutando de la bahía, pasando un buen rato de navegación hasta que llegamos a Monkey Island, a la que bajamos con la ayuda de un bote auxiliar dándonos tiempo suficiente para nadar por la zona o tomar algo en alguno de los chiringuitos que había, apenas vimos un mono por la playa (la isla se llama así porque al parecer está llena de ellos) y el tiempo se había nublado un poco, en general se podía decir que la mañana fue un poco más floja si la comparábamos con el día anterior pero luego mejoraría con el bungalow.

Navegando por la bahía

Navegando por la bahía

Poco a poco regresamos al barco para continuar con la excursión navegando hasta el Nam Cat Island Resort, un grupo de bungalows encajados entre una pared de roca cubierta de vegetación y una playa de arena que parece salido de un póster, es una pasada, personalmente el lugar me encantó. Comimos allí tipo buffet (no tan bueno como en el barco pero suficiente) estando la comida incluida pero no las bebidas al igual que en el resto de la excursión, los precios de las bebidas eran igual que en el barco, es decir el agua a 20.000 VND=0,68 €, la cerveza a 40.000 VND=1,37 € y los cócteles a 80.000 VND=2,76 €.

Típicas casas flotantes

Típicas casas flotantes

Al acabar de comer hicimos el check-in en los bungalows que estaban limpios, los baños con toallas, ventiladores y unas enormes ventanas que daban al mar, sin queja ninguna vamos. Pasamos la tarde en la playa tranquilamente y casi siempre en compañía de Marcial y unos argentinos que llegaron al complejo en otro barco (Hugo y Celeste) y estaban de viaje de novios, nadamos al islote de enfrente y mezclábamos el español y el inglés aunque creo que el suizo se medio enteraba en español también, y es que el que menos te habla 3 idiomas en Suiza. En un momento organizamos un partido de voley playa internacional con presencia argentina, suiza, inglesa y española en el campo que había (dejándonos un balón en el hotel) amenizando la tarde, también existía la posibilidad de cogerse un kayak para darse una vuelta.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Empezaba a caer el sol y como no podía ser de otra manera tocaba disfrutar del atardecer, luego aseo y ducha y a cenar a las 7 de la tarde también tipo buffet con nuestros nuevos amigos. De noche, entre algún que otro mosquito, nos relajamos en las hamacas en medio de una calma total, sin viento ninguno, pocas luces que dejaban ver las estrellas y una animada conversación, sin duda un gran momento de relajación que había que guardar, encima se me ocurrió proponer a la gente quedar al amanecer del día siguiente para nadar un rato (eso era a las 5 y media de la mañana) y para mi sorpresa Marcial dijo que se apuntaba, así que seríamos dos valientes con la intención de ir a la playa de enfrente, que según descubrí en el mapa después corresponde ya a la isla de Cat Ba, la más grande de la Bahía de Halong y una de las variantes de excursiones que más veréis en las agencias que incluye pasar un día con rutas en bici por esta isla, lo que no suena nada mal, pero en cualquier caso nosotros acabamos encantados con el tour contratado y sinceramente no lo hubiera cambiado.

Idílica vista de los bungalows al atardecer

Idílica vista de los bungalows al atardecer

DÍA 18 (51)- 20/05/13 ÚLTIMA MAÑANA EN HALONG BAY Y TREN CAMA A LAO CAI

Cumplimos nuestra promesa y a las 5 y media, justo cuando comenzaba a amanecer, estábamos ya en el agua cruzando el canal hasta la cercana isla de Cat Ba, con el mar como un plato aunque esquivando alguna medusa (yo llevaba gafas), pues la temperatura del agua es elevada (cosa que favorece la presencia de medusas).

Amanece en Nam Cat

Amanece en Nam Cat

Ya en el otro lado hicimos alguna foto en tierra y agua (mi cámara era acuática) y regresamos con tiempo de ducharnos y juntarnos todos para desayunar a las 7 y cuarto (algo floja la comida pero decente) contando nuestras peripecias matutinas. Los argentinos se marchaban ya en su barco y al rato vino el nuestro a recogernos, navegando un buen rato entre canales estrechos, más islotes y observando casas flotantes de pescadores en muchos rincones hasta que divisamos el “Imperial Cruise” de nuevo, al que regresamos para ir ya a la ciudad de Halong Bay. En el trayecto nos dieron una clase de cocina en el comedor del barco para hacer rollos vietnamitas, que luego cocinamos y nos comimos (estaban riquísimos, como toda la comida a bordo), almorzando al salir de los canales entre islas aprovechando la hora de navegación que hay aproximadamente hasta el saturado fondeadero de barcos junto a la terminal de la ciudad.

¡Cuidado al nadar con las medusas!

¡Cuidado al nadar con las medusas!

Llegamos pasadas las 12 del mediodía, buscó Peter (nuestro guía) el autobús y emprendimos el camino de regreso a Hanói llegando sobre las cuatro y media de la tarde con una parada a mitad de camino, con un conductor más responsable que la media vietnamita y despidiéndonos de Peter, del que sólo podemos hablar bien y de nuestros colegas de excursión, sobre todo de nuestro amigo Marcial que nos dio buenos consejos para la región de Sapa (él ya había estado) que iré comentando cuando toquen, además el autobús nos fue dejando en los sitios que decíamos, siendo nosotros los primeros en bajar en la agencia donde contratamos el tour y teníamos parte del equipaje (sino hubiéramos pedido ir a la estación de tren).

A bordo y listos para irnos

A bordo y listos para irnos

Terminábamos así nuestra excursión por la Bahía de Halong, un sitio espectacular que nadie que venga a este país puede dejar de visitar y que si algún día regreso volveré a ver, eso seguro, el único punto negativo que se puede mencionar es que está un poco masificado en cuanto al número de barcos pero entra dentro de la lógica tanto por el potencial del lugar como por el dinero que debe producir para Vietnam. Recogimos el equipaje y agradecimos al personal de la agencia su ayuda mientras comentábamos lo mucho que nos había gustado el tour, cogiendo un taxi hasta la estación de tren (nos lo gestionaron ellos) que nos costó 42.000 VND=1,45 € con taxímetro. Nos dejó en el lado de la estación para Lao Cai, pues esta consta de dos edificios, cada uno a un lado de la vía pero que se comunican cruzando las propias vías por una pasarela de madera, el más grande es donde están las taquillas y el lado del tren Hanói-Saigón de la costa, es el lado derecho si vemos la estación en el mapa, lo que quiere decir que estábamos en el izquierdo que corresponde al tren a Lao Cai.

Al timón

Al timón

Allí había una sala que hacía de consigna y que llevaban dos mujeres, dejando de nuevo parte del equipaje para ir más ligeros ya que volveríamos a pasar por la estación a la vuelta, nos dijeron que habría alguien a cualquier hora (o eso entendimos) y les dijimos que lo recogeríamos dos días después, pagamos 30.000 VND=1,04 € (a la vuelta me dijo que se equivocó y que tenía que pagar otros 30.000 VND), en total fueron 60.000 VND=2,07 € que sigue siendo una cantidad ridícula por dejar una maleta dos días. Teníamos tiempo de cenar en una hamburguesería de la cadena “Lotteria” de la propia estación por 128.000 VND=4,42 € los dos e hicimos tiempo con el wifi que tiene hasta la hora de salida del tren SP-1 a Lao Cai (recuerdo que ya teníamos el billete, costando sólo la ida 515.000 VND=17,79 € a cada uno; la vuelta fueron 545.000 VND=18,83 € cada uno al tardar un poco menos el tren SP-4 y la suma total por persona i/v 1.060.000 VND=36,62 €).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: