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TAI-3, CHIANG MAI Y ALREDEDORES

DÍA 12 (7)- 06/04/13 LLEGAMOS A CHIANG MAI: LA ROSA DEL NORTE TAILANDESA

Para nuestra sorpresa el tren llegó sólo con 10 minutos de retraso, a las 7.40 (tuvimos tiempo de desayunar en el mercado), como ya dije nos atrevimos con la 3ª clase para un trayecto previsto de más de 7 horas que se alargó hasta las 10 horas y pico, casi nada, sin duda ninguna es toda una experiencia de las que se tachan de la lista una vez hechas, si volviera iría en 2ª clase como mínimo o de noche en tren-cama.

Repostando al salir

Repostando al salir

Desde el tren

Desde el tren

Lo mejor de la 3ª clase es el precio de sólo 65 THB=1,61 € que es inmejorable, en cuanto al viaje los asientos de esta clase son más rígidos y menos confortables que en las demás, las ventanas van abiertas (no hay aire acondicionado), el ir y venir de vendedores (comida y bebida sobre todo) fue frecuente y el tren hizo varias paradas (una de ellas de hasta 30 minutos) para dejar pasar a otros convoyes con mayor prioridad. Recorrimos la primera parte de los 350 kms que separan ambas ciudades bastante rápido pero luego vino la parte montañosa que es donde el tren acumuló el retraso, dicho todo esto y contando con la paciencia y sosiego necesario es una experiencia digna de disfrutarse, pues a los habituales campos de arroz del inicio hubo que sumar las zonas más abruptas con un paisaje totalmente distinto y las sonrisas cómplices de los tailandeses al ser los únicos occidentales del vagón, mezclando también algún momento de lectura e incluso tomando notas para este relato.

Aspecto interior de la 3ª clase

Aspecto interior de la 3ª clase

Llegamos a Chiang Mai pasadas las 6 de la tarde algo cansados, sucios y hasta con el pelo rígido del aire que nos fue dando, encontrando unas camionetas con asientos a los lados que hacen de taxis públicos o mini buses para ir al centro antiguo de la ciudad que distaba casi 3 kms de la estación (nos costó 30 THB=0,75 € a cada uno). Una vez situados en la famosa puerta de Tha Phae me fui a buscar alojamiento encontrando uno de los mejores en los que estuvimos en Tailandia (tardé un rato en dar con él y me vi varios antes), el Nice Apartment en el nº 15 de la calle Soi 1 Ratchadamnem Road (desde la puerta y mirando hacia dentro de la muralla, la segunda calle a la derecha) que contaba con TV, aire acondicionado, ventilador, wifi, nevera y baño propio, todo limpio por 360 THB=8,97 € la noche la habitación doble (si sólo te quedabas una noche eran 380 THB=9,47 € y también tuvimos que depositar una fianza a devolver de 300 THB=7,48 € por la llave), además teníamos una lavandería justo enfrente que ya íbamos necesitando. Apenas salimos para cenar algo de comida rápida y comprobar que la situación del alojamiento era bastante buena, ya dentro de la ciudad antigua y con todo tipo de restaurantes, tiendas y agencias para excursiones por la zona. Chiang Mai está considerada como una de las ciudades con mayor influencia cultural del país ya desde su creación en una antigua ruta comercial, actualmente alcanza los 150.000 habitantes siendo una excelente base para explorar las montañas de los alrededores (con minorías étnicas), practicar deportes al aire libre o montar en elefante, además de los muchos puntos de interés que ofrece la propia ciudad con un ambiente mucho más relajado que el de la capital, Bangkok, pues bien todo esto es lo que empezaríamos a descubrir…pero si eso ya al día siguiente una vez repuestas las fuerzas.

DÍA 13 (8)- 07/04/13 CIRCUITO A PIE POR LA CIUDAD ANTIGUA

Tras desayunar comenzamos nuestro recorrido por los principales lugares de interés del centro de Chiang Mai, para ello adaptamos nuestra propia versión del circuito a pie que la guía proponía uniéndonos en el cruce de las calles Ratchadamnoen (la principal que ya cogimos casi en el alojamiento, parando brevemente a mitad de camino en el gratuito Wat Pahn An) y Ratchaphakhinai, siguiendo esta última hacia el norte para llegar al segundo templo del día, el Wat Chiang Man que es el más antiguo de la ciudad,

Escena de Buda tras la iluminación

Escena de la vida de Buda en el Wat Chiang Man

está cuidado y se pueden apreciar interesantes murales sobre la vida de Buda así como una preciosa estupa o “chedi” con esculturas de elefantes en su base, además la entrada era también gratuita aunque los donativos se agradecían. Seguidamente bajamos por la calle Phra Pokklao hasta cruzar de nuevo la principal (Ratchadamnoen) llegando a dos templos tan interesantes como diferentes, siendo el primero el Wat Phan Tao, un bonito templo construido en madera de teca con multitud de detalles (una vez más gratuito). Junto a este último se encuentra el Wat Chedi Luang, que tiene como mayor atractivo una enorme estupa que tuvo que ser reconstruida (también tiene elefantes en

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

uno de sus niveles) y donde es posible charlar en inglés con monjes budistas de la comunidad en los edificios anexos más modernos, nosotros lo hicimos y pudimos compartir algunos comentarios y preguntas, sin duda una curiosa y positiva experiencia. No hay que pagar para entrar a este templo, pero al igual que en los anteriores un donativo será muy bien aceptado.

Programa para hablar en inglés con los monjes (Wat Chedi Luang)

Programa para hablar inglés con los monjes   (Wat Chedi Luang)

Hacer constar que en la mayoría de estos templos hay que vestir con decoro, sobre todo se suele pedir hombros cubiertos (un fular puede ser muy útil para las mujeres), pantalón largo (aunque vi hombres en pantalón corto yo llevaba uno con cremalleras que se podía hacer corto o largo a gusto) y descalzarse, a la entrada de cada uno ponía claramente si había que cumplir alguna de estas condiciones (o todas) e incluso en alguno prestaban una bata para la visita. Como ya apretaba el hambre aprovechamos para comer en un restaurante de comida tailandesa enfrente del Wat Chedi Luang (200 THB=4,99 € los dos) y continuar hasta otro de los templos principales de la ciudad, el Wat Phra Singh, para ello tomamos una vez más la calle Ratchadamnoen en dirección oeste, pues acaba precisamente en dicho templo. El ambiente de esta avenida era muy bueno, con todo tipo de tiendas, puestos, agencias donde se podían contratar excursiones (de hecho ya íbamos comparando algunos precios) y mucha gente paseando.

Ofrendas y bendiciones en el Wat Phra Singh

Ofrendas y bendiciones en el Wat Phra Singh

Para entrar al Wat Phra Singh tuvimos que pagar 20 THB=0,50 € cada uno, aquí es donde está el famoso Buda león como se puede deducir por los guardianes de la puerta principal, lo recorrimos con calma aunque un poco saturados ya por todos los templos visitados, así que aunque hay más pusimos el punto y final por este día regresando al alojamiento a paso tranquilo, disfrutando del ambiente y contratando una excursión para el día siguiente que incluiría montar en elefante, un rafting en balsa de bambú, visita a una cascada y a una villa de la minoría “karen” a 1.000 THB=24,86 € por cabeza en una agencia llamada “The Chiang Mai Tic Travel”. Después de asearnos y coincidiendo con que era domingo recorrimos el mercadillo “Sunday Walking Street”, es decir la calle Ratchadamnoen a tope de gente y puestos con todo tipo de artesanías, comida, actuaciones musicales (una de ellas de un policía con su uniforme que recaudaba fondos para los más necesitados), un paseo totalmente recomendable y sino lo podéis ver siempre tendréis el Bazar nocturno (lo visitaríamos al día siguiente, está todos los días) y el de los sábados (Saturday Walking Street que está al sur de la ciudad antigua).

Comimos unos pinchos y algo de comida japonesa en unos puestos de una plaza junto a la calle (120 THB=2,98 € los dos) y dimos varias vueltas con los ojos bien abiertos por la zona de artesanía (algo compramos también, claro) antes de irnos a descansar, cosa que nuestros pies ya pedían.

DÍA 14 (9)- 08/04/13 MONTAMOS EN ELEFANTE EN MAE WANG

Nos levantamos pronto y a las 8.30 de la mañana vino una furgoneta a recogernos al hotel para la excursión, después a por cuatro chinos en otro hotel y ya estábamos todos. Nos pusimos en marcha hacia la zona de Mae Wang que está al sureste de Chiang Mai, tardando una hora en llegar a la primera actividad del día que además sería el plato fuerte, montar en elefante. Justo antes se subió el que sería nuestro guía, un chico joven que hablaba suficiente inglés, y nos dispusimos a subir en los elefantes gracias a una estructura de madera. En el recinto había baño y posibilidad de comprar agua y plátanos para los elefantes.

A lomos de un elefante

A lomos de un elefante

La experiencia estuvo bien pero sinceramente a mi no me entusiasmó, el recorrido con el elefante fue de una hora más o menos por varios senderos y veredas no muy anchas y una buena parte cuesta arriba, el entorno bonito y aunque seguro que al elefante le sobraban fuerzas para llevarnos yo sufrí por él en algunos momentos, además se movía mucho como es lógico lo que hizo que no fuera muy cómodo, sin duda y como ya dije hubiera estado mejor montar en Ayutthaya pero cumplimos con una de las experiencias más exóticas que Tailandia puede proporcionar. Hacer constar que en este lugar no puedo garantizar que los animales estuvieran bien cuidados, lo que no significa que viera algo particularmente mal ni nada, pues las instalaciones eran decentes.

Plataforma para subirse

Plataforma para subirse

Tras el paseo nos dirigimos al punto de embarque del “bambú rafting”, que como su nombre indica era una balsa muy larga de bambú en la que descendimos un río. No fue especialmente excitante, si bien es cierto que el paisaje era bonito pudiendo disfrutar de ello ya que la balsa no iba muy rápido, además llevábamos un guía que gobernaba la balsa. La actividad ganó enteros cuando atravesamos un pueblo con casetas a ambos lados del río que fue muy curioso, observando la vida diaria de la zona, por contra el agua y el entorno estaban bastante sucios aquí. Acabamos el recorrimos y ya en la furgoneta llegamos a un mercadillo de una minoría étnica, la de los Karen, donde no se puede decir que hubiera mucha gente, dimos una vuelta viendo la artesanía que vendían y la visita se dio por concluida.

“Bambú rafting”

Para terminar la excursión anduvimos todo el grupo, con el guía a la cabeza hasta una cascada bastante bonita donde según la publicidad podríamos nadar. Los chinos no estaban interesados y al final el guía dijo que podíamos meternos al agua pero que teníamos poco tiempo, así que nosotros por lo menos nos dimos un chapuzón y nos refrescamos en un entorno difícil de igualar. He de confesar que esta excursión no es para nada la primera que me viene a la cabeza si recuerdo el viaje, y es que aunque disfrutamos de experiencias como montar en elefante y de bonitos paisajes la compañía de los chinos (que iban a la suya y apenas hablaban inglés) y el guía que parecía improvisar de vez en cuando dieron como resultado un aprobado raspado.

Pasando un pueblo junto al río

Pasando un pueblo junto al río

Eso sí tras la cascada fuimos a comer a una casa en mitad de la selva, en un porche donde estuvimos de lujo y con muy buena comida, la verdad, que incluso hizo que subiera un puntito la nota de la excursión. Nos pusieron arroz blanco como base y a eso fuimos añadiendo tortilla, verduras y más cosas. Regresamos a Chiang Mai llegando allí una hora antes de lo anunciado en el panfleto, a las 4 de la tarde, aprovechando para recoger la ropa que habíamos dejado en la lavandería enfrente del alojamiento a 25 THB=0,62 € el kilo de ropa (lavado y secado, pagando más también planchaban). Una vez aseados y descansados salimos a cenar por la zona, haciéndolo en un restaurante vegetariano (pagamos 225 THB=5,61 € por los dos) y como no a pasear para curiosear y bajar la comida al “night bazar”, el mercadillo más famoso de Chiang Mai.

Cascada que visitamos en la excursión

Cascada que visitamos en la excursión

A diferencia del “Saturday o Suday walking street” este está montado todos los días y más o menos tiene las mismas cosas e incluso más variedad, si acaso en el del domingo me dio la sensación que había más artesanías hechas a mano, pues en muchos puestos vimos cómo las hacían. Para llegar al bazar nocturno andamos por la calle Tha Phae (la que sale enfrente de la puerta del mismo nombre, pero en dirección opuesta a la ciudad antigua) y giramos a la derecha por la calle Chang Khlan que es donde empieza (unos 10 minutos a pie desde la puerta). Curioseamos e hicimos alguna compra hasta cansarnos, regresando al alojamiento a dormir con un pancake de banana en la mano (20 THB=0,50 €).

DÍA 15 (10)- 09/04/13 ASCENSO AL WAT PHRA THAT DOI SUTHEP

Todavía nos quedaba un templo por ver, el imprescindible Doi Suthep, que está dentro del parque natural del mismo nombre y en lo alto de una colina a unos 13 kms al oeste del centro de Chiang Mai, un templo muy importante y sagrado para los budistas que cuenta con una preciosa estupa dorada así como otros muchos pequeños santuarios y de visita casi obligada. Una vez listos y como no nos quedó claro cómo coger el transporte comunitario alquilamos uno (una camioneta con asientos a los lados en el remolque) a modo de taxi por 300 THB=7,48 €, sólo para la ida.

Escaleras al Doi Suthep

Escaleras al Doi Suthep

Fue más caro que el común pero así íbamos directos al sitio, cruzando la ciudad para después ascender hacia la montaña en una interminable sucesión de curvas, dejando atrás buenas vistas del valle. Ya en el lugar comprobamos la cantidad de gente que había y el buen ambiente, además de los muchos puestos donde se puede comprar algo de comer o recuerdos y artesanía. Para acceder el templo se pueden subir los más de 300 escalones que hay o si se prefiere hay un funicular que cuesta 20 THB=0,50 € ida y vuelta, nosotros optamos por una cosa cada uno, yo las escaleras y ella el funicular para ver quien llegaba antes, pagando la entrada de 30 THB=0,75 € por cabeza una vez arriba. Ya la larga escalera tiene multitud de detalles al igual que el resto del complejo, por lo que es muy recomendable tomárselo con calma y prestar la mayor atención posible, la construcción principal es una imponente estupa dorada rodeada de más templos y santuarios con diferentes imágenes, pinturas, esculturas y todo con un ambiente mezclado de turistas y locales realizando oraciones u ofrendas, lo dicho, es para disfrutarlo. Lo único que debido a la bruma que hacía ese día (con mucho calor como de costumbre) no se alcanzaba a ver Chiang Mai desde un mirador que hay. Tras un buen rato deambulando por el templo e incluso deteniéndonos y sentándonos a observar sin más bajamos a la carretera buscando la parada del taxi común esta vez, que nos costó 40 THB=0,99 € a cada uno, eso sí después de comprar agua y algo de fruta.

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Nos bajamos a la altura de la universidad, que queda al oeste de la ciudad antigua y relativamente próxima a la zona de la calle Nimmahaemin (pudimos habernos bajado después, estando más cerca), en la que según la guía había multitud de restaurantes, bares para tomarse algo y tiendas. Fuimos recorriéndola buscando ya un sitio para comer, dando con el “Burmese restaurant”, un pequeño local de comida birmana que la guía marcaba y que pasaba desapercibido por completo, pero donde todo resultó estar muy bueno y económico, aunque bien es cierto que con raciones pequeñas (pagamos 65 THB=1,61 € por una ensalada de mango y pollo y patatas al curry además del agua).

Pequeñas

Pequeñas “chedis” del Wat Suan Dok

Continuamos dando un buen paseo para bajar la comida llegando al final de la calle y cogiendo a la izquierda la calle Suthep donde está la entrada a un templo más, el Wat Suan Dok, un bonito lugar con una gran estupa o “chedi” blanca acompañado de otras más pequeñas y del mismo color, además aquí y según un cartel que leímos era posible hacer cursos de meditación en inglés y había charlas con los monjes los lunes, miércoles y viernes por la tarde (ese día era martes y no fue posible, pero ya lo hicimos en el Wat Chedi Luang de la ciudad antigua dos días antes y fue una experiencia recomendable). De allí regresamos al centro y al alojamiento en un taxi común por 20 THB=0,50 € cada uno, saliendo más tarde a cenar algo rápido por la zona y dar otra vuelta por el animado mercado nocturno con la diferencia de que decidimos acabar el día de una de las mejores maneras posible, con un masaje de pies de media hora a 100 THB=2,49 € por barba, y es que nos pegamos una buena caminata en total que, por otra parte, bien mereció la pena.

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